El Real Madrid llegaba al Camp Nou a 1 punto del liderato y
con la esperanza de, al menos, puntuar ante un Barça enchufado que venía de
clasificarse para cuartos de final de la Champions League ante el Manchester
City. De hecho estuvo cerca de hacerlo. El Real Madrid dominó claramente una
primera parte en la que el navío blanco era comandado por un tan esperado Luka
Modric y un gran Benzema. El equipo blanco controlaba el balón, disfrutaba de
las mejores ocasiones del encuentro y mantenía en vilo al público blaugrana,
más aún, tras una jugada “maradoniana” de Marcelo, un gran centro de Benzema y
una volea al larguero de Cristiano Ronaldo. Tras una desafortunada falta en el
costado izquierdo, Mathieu remató a la red, sin que Casillas pudiera hacer
nada, un gran centro de un, hasta el momento, desaparecido Messi. Los culés se
adelantaban en el marcador y echaban un
jarrón de agua fría sobre los blancos. Sin embargo, ante este revés, el
Real Madrid no bajó los brazos y siguió atacando hasta que finalmente tras una
increíble asistencia de tacón de Benzema, emulando a Guti en Riazor, habilitó a
Cristiano para que éste definiera ante Bravo. Los merengues seguían presionando
arriba y recuperando rápido la bola tratando de irse con ventaja en el marcador
al descanso, lo cual no consiguió por culpa de un gran Bravo que trajo de
cabeza a la delantera blanca a lo largo del encuentro.
Ya en la segunda parte, la tónica del partido seguía siendo
la misma: el Real Madrid dominaba y el Barcelona trataba de aprovechar jugadas
puntuales hasta que tras un gran pase en largo de Alves desde el costado
derecho y tras un enorme control de Luis Suárez, el uruguayo aventajase a los
culés en el Clásico con un disparo cruzado, en el que Casillas pudo hacer algo
más. Tras este gol el Real Madrid bajó y como decía Pepe tras el partido,
empezaron a jugar más con que corazón que con la cabeza. A esto se le sumó el
tan visto ya, bajón de forma blanco reflejado claramente en Modric y Kroos. El
mando del partido pasaba a manos del Barcelona el cual controlaba el balón y
empezaba a disponer de muy buenas ocasiones pudiendo incluso poner el 3-1 en el
marcador, sin embargo, Casillas lo impidió, destacando una gran parada en un
mano a mano con Jordi Alba. El partido agonizaba en los pies de los jugadores
del Barcelona y éstos consagraban la victoria y se colocan a 4 puntos del
equipo de Concha Espina.
El Barcelona solventó un partido dominado en su mayor parte
por el Real Madrid y muestra claramente sus credenciales para llevarse el
título de Liga. Paralelamente ambos equipos tendrán que disputar los cuartos de
final de la Champions y el equipo de la ciudad condal, la final de la Copa del
Rey. Haciendo alusión al sorteo de los cuartos de final de la Champions League,
el Real Madrid quedó emparejado con un Atlético que está trayendo de cabeza a
los blancos esta temporada. Por otro lado, el Barcelona se enfrentará a un
mermado PSG que sufrirá las bajas de dos de sus mejores jugadores, Verrati e
Ibrahimovic por sanción pero que viene de eliminar al Chelsea de José Mourinho.
Partidazos. A estos enfrentamientos se
unen un interesante Bayern-Oporto y un Juventus- Mónaco. Veremos cómo solventan
esta recta final de temporada ambos equipos. Se avecina emocionante.
